Archive for the ‘Los Profesores’ category

Falleció el dia de hoy en Panamá el inolvidable Hno. Emilio Belza Elduayen

enero 25, 2011

Con sumo pesar hago del conocimiento el fallecimiento de nuestro querido maestro, hermano, amigo incondicional, hombre sencillo y amoroso, el inolvidable Hno. Emilio Belza Elduayen – El “Chele” Emilio, o “Pericoli” como le decíamos cariñosamente – a toda la comunidad Lasallista en especial los IPDeños que lo conocimos y lo quisimos.

El Hno. Emilio nos dejó físicamente pero su memoria quedará grabada eternamente por generaciones en nuestros corazones. La comunidad de exalumnos del IPD está de duelo por tan irreparable pérdida. Que el Señor lo tenga descansando en la paz de su Santo Seno.

Para los que quieran enviar el pésame a los familiares del Hno. Emilio, lo pueden hacer escribiéndole a su amado hermano biológico el también Hno de La Salle Honorio Belza Elduayen quién también vive en Panamá al siguiente correo electrónico: fscpanama@yahoo.es

“Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida;el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.

Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente.” (Evangelio de Juan 11:25-26.)

Hasta la vista “Chele” Emilio, los que vamos a morir te saludamos, y mientras vivamos siempre estarás con nosotros en nuestros corazones!!!

Lolo Morales

En representación de los 300

Exalumnos del IPD

Promoción XXVII (1969)

Hno Emilio Belza en la actualidad en Cartagena Colombia
El hermano Emilio con el Hermano Chente y Julian Zogaib en Cartagena, Colombia
El Hno Emilio (Pericoli) Belza con Julian Zogaib en 2001 en cartagena
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¿Conspiración o Verdad? El Güegüense bajo la lupa

noviembre 6, 2010


Por Lolo Morales*

“Sólo soy alguien que, al escribir, se limita a levantar una piedra y a poner la vista en lo que hay debajo. No es culpa mía si de vez en cuando me salen monstruos”.

José Saramago

El día 23 de Octubre del año en curso publiqué un ensayo de mi autoría el cual titulé: “Toda la Verdad sobre el Güegüense”, en referencia a un escandaloso acontecimiento cuya génesis esta en el reconocimiento otorgado por la UNESCO en el año 2005 a El Güegüense gracias a la labor de un insigne folclorista diriambino, maestro de generaciones, profesor lasallista, mi maestro y el padre de uno de mis mejores amigos. Me refiero al Profesor Juan Carlos Muñoz. Dicho ensayo fue posteado (anglicismo del verbo to post) en el blog de mi creación: Instituto Pedagógico de Diriamba cuya dirección electrónica es https://institutopedagogicodediriamba.wordpress.com/ el cual es el sitio “no oficial” de los ex alumnos del IPD. Se me dio entonces la oportunidad de atender un reclamo y darle voz a una legitima denuncia en medio de una inmensa nostalgia y el rescate de la memoria histórica de cientos de estudiantes que pasaron por las aulas de este afamado colegio que fue uno de los mejores que existieron en Nicaragua entre 1940 hasta 1973, año en que el mismo fue destruido por un fuerte sismo para nunca más volverse a reconstruir.

Por encargo de la familia Muñoz, representada por mi amigo y ex compañero de colegio, el señor Juan Carlos Muñoz Amador ex alumno del IPD y por su sobrina la Señorita Marisela Gutiérrez Muñoz, hijo y nieta respectivamente del Profesor Juan Carlos Muñoz Pérez, me di a la tarea de redactar un ensayo, o lo que es igual, a plantear una tesis y hacer una denuncia sustentada en la más amplia documentación y pruebas que me fue posible reunir, con el propósito ulterior de que este escrito sirviera a su vez para sustentar el legitimo reclamo que la familia del Profesor hace en función de la restitución de la Señorita Gutiérrez en el cargo de Mayordoma del Güegüense; pues todo parece indicar, según lo que tuve a la vista y lo que de oídas me enteré por boca de sus más allegados, que ella fue defenestrada “injustamente” por el Padre Gustavo Zúñiga y es solidarizándome con su causa y la de su familia que me decidí a escribir y no por ninguna otra razón como aduce la Señora Luvy Rappaccioli en su artículo publicado en El Nuevo Diario intitulado “La Mayordomía del Güegüense”.

Al realizar mi investigación, la evidencia fue tan abrumadora, que me vi en la necesidad de estructurar la tesis fundamental que planteo, a través pues de este amplio ensayo documental, el cual invito a que lean sin demora. En todo caso, si se me acusa o señala de algo debe ser de vocero de estas personas que, confiando en mi capacidad y criterio, me han pedido que a través de este escrito se reivindiquen los méritos del Profesor Muñoz sobre nuestro Patrimonio Cultural a la vez que se legitime el reclamo de Marisela en tanto que Mayordoma defenestrada de El Güegüense. Al final lo que ha quedado en evidencia y la conclusión a la que me he permitido llegar, es que todo se trató de una manipulación y un total abuso de autoridad de parte del padre Gustavo Zúñiga Cura Párroco de la Basílica Menor de San Sebastián en Diriamba, a favor de la Sra. Rappaccioli y en detrimento de Marisela. Y no, por decir esto, estoy pretendiendo soliviantar al pueblo en contra de la iglesia, ni promoviendo una rebelión o lucha de castas, más no de clases, porque los enfrentados en todo caso son los indígenas y mestizos herederos de la tradición versus los ladinos criollos descendientes de europeos.

Llega a tal extremo el problema a que me refiero en toda esta controversia que, en la actualidad y no porque yo lo diga o así lo haya escrito, existen en la calle dos bailes, uno patrocinado por la UNESCO y por padrinos afines al Padre Gustavo y a la Señora Rappaccioli y otro favorecido por la ayuda de la gente del pueblo. Lastimosamente para el primero, todas las fuentes consultadas coinciden en que el baile presentado por la actual “mayordoma” es decadente mientras que el baile conducido por la heredera del profesor Muñoz conserva la calidad en cuanto al vestuario, a los diálogos originales en lengua Nahualt y a la estética de las danzas primigenias, así como a la interpretación de la música; manteniendo con ello una pureza de estilo en la obra que la otra representación no muestra y que es al final de cuentas, lo que en verdad nos interesa.

Pero quizás la raíz del miedo y el revuelo causado por mi escrito tiene un solo origen: el dinero. Por ello yo dejo colocado en el tapete, tal como lo hago ver en mi ensayo, una cuestión fundamental; haciendo dos preguntas en una a mis lectores ¿Qué está haciendo la curia y el mayordomo con el dinero que reciben de la UNESCO y cómo lo están distribuyendo? Y es que el Güegüense que hay en mí no deja de aguijonearme recordándome aquel refrán popular que reza que: “quien parte y reparte, no siempre comparte, pero si se queda con la mayor parte”. Así que si por hacer este llamado de atención y plantearme esta pregunta ahora me llaman maquiavélico, marxista y anticatólico entonces que gobierne el príncipe, que predique Marx y que no haya más religión que la del Cristianismo sin nombres ni apellidos, pues por la verdad murió Cristo, por la Justicia Social escribió Marx y por la astucia de llevar un buen gobierno fue apreciado Maquiavelo. Y que quede claro que nada de esto es en verdad lo cierto, ni es el porqué de mi propósito, pues no existe otro interés en mi más que el de conservar la pureza de El Güegüense y exigir transparencia en la administración de los fondos que llegan para su conservación; todo lo demás es pura retórica disparatada de alguien que siente amenazado el status quo en el que se asienta su posición privilegiada y entonces lanza una cortina de humo con el claro objetivo de distraer la atención sobre lo que estamos evidenciando.

Yo considero que la señora Rappacioli a quienes debe dirigir sus ataques es a los familiares del profesor Muñoz y no a este servidor. Ella en todo caso, debería de preguntarle a la familia Muñoz si lo relatado en mi ensayo es cierto o falso, ya que como yo dije al comienzo, solo soy un escritor, y la veracidad de mi trabajo depende de las revelaciones de mis fuentes. Por lo tanto, es a esas fuentes que yo pongo al pie del ensayo, a las que ella debe de mostrar su inconformidad. Así mismo es menester que el Presbítero Zúñiga se pronuncie y deje de ocultarse bajo las enaguas de su protegida. Yo invito a la prensa seria de este país, a los periodistas investigativos que entrevisten a los señores Zúñiga y Rappaccioli, para conocer su versión de los hechos, así como también invito a que, paralelamente, entrevisten a los familiares del profesor Muñoz para que también ellos den su versión particular, y que sea entonces el periodismo quien determine con su trabajo objetivo, profesional y veraz los hechos tal y como sucedieron en realidad, ya que el tema del Güegüense es un asunto de interés nacional, con arraigo popular y no pecunio de encumbrados círculos sociales o grupos de poder económico.

En un mundo totalmente globalizado en el que la gente cada vez más se informa y se retroalimenta de manera cibernética, privilegiando el uso de internet y volcándose masivamente en las redes sociales como el facebook, era muy difícil que un secreto de sacristía provinciana quedará oculto entre los pasillos de las mansiones señoriales y los pliegues de la sotana del cura párroco. Se les olvido que estaban manoseando una de las más puras expresiones callejeras con la distinción de poseer ésta un acervo cultural de cientos de años ampliamente documentado por especialistas expertos de todas las latitudes y cuyos orígenes son meramente populares e indígenas precisamente. Y es que no podemos obviar que apenas son 6 los grados de separación entre la gente, por lo que al final todo se conecta, las cosas se comentan y la realidad queda en evidencia. Fue gracias al providencial facebook, a la creación de la sociedad de los 300, a la nostálgica tarea de recordar nuestro pasado lasallista que Juan Carlos y yo nos re encontramos y entonces sobrevino la conversación que diera pie a toda esta denuncia. Y como entre cielo y tierra no hay nada oculto, hoy la verdad ha sido dicha y es el pueblo quien tiene la última palabra.

*Escritor y poeta – lolomorales@gmail.com / https://institutopedagogicodediriamba.wordpress.com/

Nota: Este artículo fue publicado en la página de Opinión del Nuevo Diario, http://www.elnuevodiario.com.ni/opinion/87469 en respuesta a un artículo publicado por doña Luvy Margarita Rappacioli Navas del 1 de Noviembre de 2010 titulado “La mayordomía del Güegüense” http://www.elnuevodiario.com.ni/opinion/87021. El autor del presente artículo en uso de su derecho a defenderse de los señalamientos de la señora Rappacioli en su contra, únicamente se limitó a replicar con altura y dejar sentado su posición ante el tema aludido.

Homenaje Al Profesor Juan Carlos Muñoz Pérez (1924 – 2006)

octubre 26, 2010

Por Lolo Morales

Desde muy joven el ilustre Profesor diriambino don Juan Carlos Muñoz Pérez (1924 – 2006) se dedicó a la investigación sobre los orígenes de las tradiciones de su pueblo natal, la ciudad de Diriamba situada en la meseta del departamento de Carazo, Nicaragua.

Uno de sus mayores logros fue dedicarse con la perseverancia de los santos a la preservación de una de las expresiones artísticas más antiguas de nuestro pueblo indígena desde los tiempos de la colonia española: El Güegüense.

A partir de1945 se despertó su pasión como observador de los bailes – una expresión artística cultural del pueblo durante las fiestas patronales en honor a San Sebastián- su interés se centró en la recreación del Güegüense ó Macho Ratón. Su acuciosidad lo llevo más allá de lo superficialmente apreciado y con espíritu investigativo enfocó su atención en los detalles particulares de cada baile, convirtiendose con el tiempo en un especialista sobre el Güegüense ó Macho Ratón, el cual se trocó en la pasión de su vida y el máximo objeto de estudio de todo su quehacer académico y cientifico.

Esta fijación en El Güegüense fue una motivación extensa que permeó la vida del Profesor Muñoz, la cual daría frutos con el tiempo, sobre todo en el sentido de llevar a nuevos niveles de apreciación la obra y a una atención jamás antes dada a la expresión artistica cultural signada en este baile. Su trabajo permitió que muchos académicos empezaran a ver con otros ojos la representación de la obra.

Después del terremoto de Managua en 1972, el baile entró en decadencia, el diálogo en lengua Nahualt se fue perdiendo progresivamente y la comparsa fue quedando reducida a unos cuantos integrantes hasta su desaparición completa en 1986. Con el firme propósito de rescatar la obra el Profesor Muñoz conformó en Diriamba un comité del cual ocupó el cargo de Secretario. No obstante, este esfuerzo de rescate fue efímero, pues un año después el baile ya había desaparecido por completo por razones de orden económico. Al profesor Muñoz le preocupó en demasía la ausencia del baile. El 4 de de febrero del 2004 tomó posesión de la mayordomía del Güegüense, no con el interés de crear un nuevo baile sino rescatar la obra tradicional, lo que en los años 2005 y 2006 logró con la ayuda de personas interesadas en que esta obra de carácter popular y tradicional no solo se mantuviera sino que fuera elevada al rango de dignidad mundial que esta merecía. El Güegüense había llegado a ser lo que verdaderamente tenía que ser.

Ya anciano y enfermo a sus 81 años de edad el 11 de Noviembre del año 2005 pudo ver realizado su sueño más grande e importante que llenaría de gloria a su ciudad, al país y al mundo entero al ser reconocida por la UNESCO como una Obra Cultural Intangible de la Humanidad, la Comedia Bailete Popular El Güegüense.

El Profesor Muñoz fue un ilustre maestro de generaciones  en el Instituto Pedagógico de Diriamba y fundador de la Escuela de La Salle en la ciudad de Diriamba en la decada de los años 50’s, y hoy aquellos que una vez fuimos jóvenes que estudiamos en el IPD en las décadas de los 60’s, 70’s y 80′, y que en nuestro interior seguimos siendo, hoy estamos rindiendo un sencillo pero profundo y sincero homenaje a uno de los más grandes héroes sin fusil que ha parido Nicaragua para orgullo de los exalumnos de lo que fue el Gran Instituto Pedagógico de Diriamba. Honor a quién honor merece.

Managua, 26 de Octubre de 2010

Fotografías inéditas del Profesor Juan Carlos Amador

El Profesor Juan Carlos Muñoz Pérez, mostrando todos sus reconocimientos hechos por el Gobierno nacional, local y por la sociedad civil por consenso total

El Profesor Juan Carlos Muñoz Pérez flanquedao por El Gueguense y el Macho Ratón

Profesor Muñoz flanqueado por dos Machos Ratones del Baile Original de Güegüense

El Profesor Muñoz con los Miembros del Cabildo Real de Diriamba

El cura Gustavo Zúñiga y el Prof. Muñoz

Presidente Bolaños condecorando al Profesor Muñoz

Presidente Bolaños condecorando al Profesor Muñoz

En la foto el representante de la jerarquía católica, el representante de la UNESCO Juan Bautista Arríen y el Presidente Bolaños reconociendo al gran profesor don Juan Carlos Muñoz

Profesor Muñoz portando Placa de Reconocimiento de la Asamblea Nacional de Nicaragua

El Profesor Muñoz, Mayordomo de las Fiestas de San Sebastián, Nombrado por el Cabildo Real Indígena de Diriamba, Gran Rescatador y Preservador del Güegüense elevado ala honroso título de Patrimonio de la Humanidad gracias a su tenacidad y esfuerzo

Condecoraciones y Reconocimientos de nuestro Héroe sin fusil IPD

El Presdinete de la República Ing. Enrique Bolaños, condecora con la medalla de GRAN EDUCADOR al insigne Profesor IPD don Juan Carlos Muñoz Pérez

Reconocimiendo otorgado por la Asamblea Nacional de Nicaragua

El Profesor Muñoz es declarado como Hijo Dilecto de la Ciudad de Diriamba

Placa de reconocimiento de la Alcaldía de Diriamba

Diploma de Reconocimiento del Comité Pro Desarrollo de Diriamba en ocasión de 110 aniversario de las celebraciones de la ciudad de Diriamba.

Reconocimiento de la Curia de la Basílica de San Sebastián en Diriamba

Fotos del Ilustre Profesor Don Juan Carlos Muñoz poco antes de su muerte en el mes de Abril de 2006

A la derecha de sombrero y camisa blanca el Ilustre y Probo Profesor Juan Carlos Muñoz Amador, distinguido investigador Cultural y Maestro consagrado en una gira con el hermano Apolinar y otro hermano que aú no hemos podido identificar. La foto fue tomada a mediados de los años 60's en ocasión de uno de los proyectos sociales en apoyo a las familias más pobres de Diriamba.

Bienvenidos al sitio de los Ex-alumnos del IPD

octubre 18, 2010

Existió una vez lo que se llamó el Coloso de la Educación de Nicaragua: El Instituto Pedagógico de Diriamba (1940 -1973)

Fue durante la Administración del General Anastasio Somoza García en el año 1939 fue fundado por la sociedad progresista de Diriamba la que conjuntamente con los Hermanos Cristianos de La Salle y con el apoyo decidido del gobierno liberal de ese entonces.

El Colegio llegó a ser el mejor colegio de Centroamérica hasta el dia que se rindió ante los embates de un terremoto en el año 1973.

Este sitio fue creado por los ex-alumnos del Colegio como un homenaje a los personajes que hicieron posible realizar el sueño de la sociedad nicaraguense y especialmente para recordar a esos abnegados y tan queridos Hermanos Cristianos de La Salle y a aquellos ilustres maestros laicos, que dieron lo mejor de sus vidas, juventud, familia, y conocimientos para enseñar a aquellos muchachos que hoy forman parte de la esctructuras políticas, económicas y sociales de la Nicaragua del siglo XXI.